La Comisión de Juego (Gambling Commission) británica ha analizado hasta el momento las 29 solicitudes presentadas por parte de los casinos y todas ellas fueron aprobadas. Éste fue el primer obstáculo que los operadores de los casinos debieron superar.
Las solicitudes se basaban en pedir la aprobación para proceder a la ampliación de los centros de ocio y apuestas. Algunos propietarios se apuraron a presentar sus propuestas, debido a la nueva legislación que regulará la industria del juego a partir del próximo año. Dicha legislación limitará inicialmente el número de casinos a 17, incluyendo el polémico supercasino estilo Las Vegas
Pero no toda la suerte está echada: los dueños de los casinos deberán enfrentarse ahora a su segunda prueba y tratar de ganar la aprobación de las autoridades locales. Esto no es nada fácil, ya que muchas veces las licencias son rechazadas si no se puede comprobar que exista una demanda local considerable.
Existe la posibilidad de que los 140 casinos británicos alcancen en total la cifra de 190 establecimientos para el 2007, una vez que todas las aplicaciones sean tratadas y aprobadas.