Luego de que la legislatura fracasó en llegar a un acuerdo presupuestario dentro de la fecha límite del primero de julio, Nueva Jersey se enfrenta a una difícil situación y a una crisis que ha dejado a 45 mil empleados públicos en la calle por despidos temporales y ha impedido que los ciudadanos puedan realizar trámites en oficinas estatales.
Jon Corzine, gobernador de Nueva Jersey, dio la orden de clausurar la mayor parte de las agencias y oficinas del gobierno por la falta de recursos como consecuencia del bloqueo en que se encuentra la tramitación del presupuesto.
El cierre de los casinos (el día después del feriado del día de la independencia) implica una pérdida diaria de aproximadamente dos millones de dólares en impuestos no recaudados. Ese mismo día cierran también, por la falta de los funcionarios que supervisen su actividad, los parques, playas y los sitios históricos estatales.
Los doce casinos de Atlantic City, que requieren supervisión estatal, han estado librando una batalla legal para mantenerse abiertos. La corte de apelaciones ha tratado el caso, pero todavía no se sabe cuando habrá un fallo.