Los representantes de Casinos de Buenos Aires, del sindicato de juegos de azar y los tres trabajadores despedidos se encuentran en la sede laboral discutiendo una salida para un conflicto que mantiene practicamente paralizada la actividad en el Casino Flotante.
Uno de los trabajadores despedidos explicó que "no reconoce a la representación sindical", y aseguró que las desafectaciones se produjeron ante un reclamo de "nueva representación gremial". Por su parte, desde la empresa negaron la versión y aseguraron que los despidos "fueron con causa".
El Casino Flotante se encuentra cerrado desde ayer a raíz de una protesta de sus trabajadores por despidos, malos tratos e incumplimiento en las condiciones laborales. El secretario de Organización e Interior del Sindicato de Juegos de Azar (ALEARA), José Luis Amoroso, aseguró esta mañana, que "el conflicto se suscitó a las 22 de ayer, cuando unos 200 trabajadores autoconvocados del Casino impidieron el acceso de los clientes a las salas de juego, a raíz de un conflicto sindical". Amoroso admitió que la medida de fuerza se produjo por "el despido de tres trabajadores que reclamaban elecciones para delegados, sin ser avalados por la organización gremial".
"Los trabajadores al tomar conocimiento de los despidos se autoconvocaron y no tomaron sus lugares en las mesas de juego, causando una medida de fuerza que tomó por sorpresa al gremio", añadió.
El sindicalista explicó que "vamos a reunirnos de un momento a otro con la empresa para pedir la reincorporación de los despedidos y una convocatoria a elecciones de delegados".
Otros voceros gremiales indicaron que existía desde hace "varios meses un creciente malestar entre los trabajadores, por malos tratos, incumplimiento de condiciones laborales y cláusulas convencionales y salarios".
La fuente también destacó que "lamentablemente tuvimos que autoconvocarnos ante la falta de respuestas de parte del gremio para solucionar los problemas de los trabajadores".
Los trabajadores, que se ubicaron del lado interior del Casino y también sobre la calle, provocaron el cierre del lugar de juego, mientras la Prefectura Naval Argentina (PNA) hizo desistir a los clientes que se acercaban al lugar.
Algunos empleados, en solidaridad con los despedidos, manifestaron que la empresa "incurre en permanentes malos tratos e incumple la legislación laboral sin que se haya producido hasta el momento una reacción del gremio".
Por su parte, la empresa sólo se limitó a informar que "está realizando los máximos esfuerzos posibles para solucionar el conflicto".